Proyectos · Exteriores
Microcemento en exterior
El microcemento en exterior reviste suelos de terraza, fachadas, porches y el entorno de la piscina con un acabado continuo que resiste a la intemperie. Esta guía reúne proyectos TECNOCEMENTO® en terrazas, azoteas, fachadas y patios: qué sistema elegir, qué comprobar antes de la obra y cómo se comporta fuera.
Suelos, terrazas, fachadas, piscinas y color
Fuera, el revestimiento trabaja con sol, lluvia, hielo y cambios de temperatura. Cada apartado lleva tres proyectos reales elegidos para ilustrarlo y los enlaces al sistema que corresponde.
¿Quieres verlo todo de una vez? Aquí están las 77 fotografías de exteriores, con descripción, tono y sistema de cada una.
Un suelo de terraza, una fachada y la coronación de una piscina no están expuestos a lo mismo. El suelo recibe agua, arena y pisadas; la fachada, sol de poniente y lluvia de costado; el borde de la piscina, agua clorada y pies mojados. El sistema se elige por la exposición de cada superficie, no por el aspecto que se quiere conseguir: el aspecto se decide después, con el color y la textura.
Para suelos de terraza, azotea y cualquier pavimento exterior trabajamos con dos sistemas, los dos aptos para exterior: TECNOCEMENTO HIGH TRANSIT®, el más eficiente de los nuestros fuera por su resistencia y por su impermeabilidad, y TECNOCEMENTO INDUSTRY®, con una granulometría mayor entre la base y el fino, que es lo que le da su resistencia fuera. Para fachadas y paramentos verticales, TECNOCEMENTO PLUS®: cementos y resinas acrílicas en 2-3 mm de espesor, el sistema indicado en vertical. Para el entorno inmediato de la piscina, TECNOCEMENTO POOL®.
En todos los casos el acabado lo cierra la protección, y en exterior es la pieza que más trabaja: es lo que recibe el sol y el agua todos los días. Todos nuestros sistemas de exterior se protegen con FORTE PLUS®. Consulta las aplicaciones previstas en la ficha de cada sistema antes de decidir.
Dentro de casa, un soporte mediocre se perdona durante años. Fuera, no. El agua que no evacúa, la solera que se mueve con el calor y el sol que castiga el sellador aparecen el primer invierno. Por eso, antes de hablar de color, el aplicador tiene que leer el soporte: de qué está hecho, si está sano, hacia dónde evacúa el agua y por dónde se mueve.
Lo que comprobamos antes de aceptar una obra de exterior: que las pendientes lleven el agua a los sumideros y no a los encuentros con la fachada; que la solera o el pavimento existente estén consolidados y sin fisuras activas; que no haya humedad por capilaridad desde el terreno; y que el soporte sea compatible con el sistema. Y una regla que no negociamos: las juntas del soporte se dejan vistas. Las juntas de dilatación y de retracción del hormigón, las que dejó la sierra al cortar la solera, tienen su propia ley: se pueden hacer sensiblemente más pequeñas, pero si se ocultan reaparecen más tarde. Son el error más frecuente que vemos en exterior. Las juntas de un despiece de pavimento existente, en cambio, se reparan con exactamente el mismo producto que se va a aplicar, con malla y un sistema epoxídico, para cortar de raíz la transmisión posterior de la junta a la superficie.
Las condiciones de aplicación son las que menos incomodan al aplicador y al tiempo abierto del sistema. Con mucho calor el producto seca demasiado deprisa: en verano se aplica a primera hora de la mañana. La humedad ambiental no es un problema, ayuda; lo que hace es alargar los tiempos de secado entre capas y antes de los productos de protección, y hay que respetarlos. Y dos cosas que decidimos antes de abrir un solo bote. Si no tenemos la certeza de que ese pavimento está aislado de la humedad del terreno, no aplicamos: existen productos en el mercado para tratarla, pero por experiencia propia no garantizan el corte total de la capilaridad. Y la capa de protección se renueva cada dos o tres años como máximo: es fácil y rápido hacerlo a tiempo, y muy difícil cuando la superficie ya se ha deteriorado por falta de mantenimiento. Como todo en la obra, merece atención.
El mantenimiento de un exterior es sencillo si el sellador está entero: agua y jabón neutro, nada de ácidos ni de máquinas de presión a corta distancia. Lo que sí hay que vigilar es el propio sellador: con los años el sol lo gasta, y renovarlo a tiempo es lo que mantiene el color y la protección. En nuestra guía de productos para limpiar microcemento explicamos qué usar y qué evitar.
¿Resbala el microcemento en exterior? Antideslizante y clase 3
Un suelo exterior mojado tiene que cumplir la clase de resbaladicidad más alta que fija el Código Técnico: la clase 3 (Rd > 45, ensayo del péndulo) es obligatoria en zonas exteriores, duchas y zonas de piscina para usuarios descalzos (CTE DB-SUA 1, tabla 1.2). TECNOCEMENTO HIGH TRANSIT® no es resbaladizo de por sí, pero para cumplir el CTE sin discusión incorporamos en los tratamientos de protección microesferas de vidrio en la proporción óptima para que el microcemento exterior antideslizante alcance la clase 3, según la clasificación recogida en su informe de ensayo. Pide al aplicador ese documento. El resultado se decide en obra, con el acabado y el sellador elegidos, y se puede comprobar sobre una muestra antes de revestir toda la superficie.
¿Cuánto cuesta el microcemento exterior por metro cuadrado?
No damos un precio por metro porque no sería verdad para tu obra. En exterior el precio lo mueven cuatro cosas: el estado del soporte y la preparación que necesita (una solera sana no cuesta lo mismo que una terraza con pendientes que rehacer); los metros y la geometría (un suelo diáfano rinde más que una escalera con veinte peldaños); el sistema y el sellador que exige la exposición; y la mano que lo aplica. Un presupuesto serio desglosa esos cuatro puntos. Si nos cuentas dónde está la obra y qué superficies quieres revestir, te orientamos.
El suelo es la aplicación de exterior más demandada y la más exigente. Un suelo de microcemento exterior da continuidad entre el interior y la terraza sin escalón ni cambio de material: la misma superficie pasa por debajo de la corredera y sigue fuera. A cambio pide un soporte bien resuelto y un acabado pensado para pisarse mojado.
Los tonos claros reflejan el calor y se pisan mejor en verano, pero muestran antes la suciedad; los grises medios disimulan el uso diario. En los proyectos de este apartado el suelo se prolonga desde el interior o se encuentra con césped, tarima y grava sin juntas visibles.
Suelos de microcemento exterior en continuidad con el interior y con el jardín.
Terrazas
Microcemento en terrazas y azoteas
Una terraza es un suelo exterior con dos complicaciones añadidas: casi siempre hay una vivienda debajo y casi siempre hay un pavimento viejo encima. El microcemento en terrazas permite renovar sin levantar el solado existente, siempre que el soporte esté sano, las pendientes funcionen y la impermeabilización de debajo no esté comprometida. Si la terraza filtra, el problema no es del revestimiento: hay que resolverlo antes.
En azoteas y terrazas frente al mar el sol y el salitre castigan más que en un patio interior; el sellador y su renovación periódica son los que mantienen el acabado. Los bancos, barras y jardineras de obra se revisten con el mismo material y la terraza se lee como una pieza única.
Terrazas y azoteas con suelo continuo y elementos de obra revestidos.
Fachadas
Microcemento en fachadas
En una fachada de microcemento el revestimiento sustituye al monocapa o a la pintura y ofrece lo que esos no dan: una superficie continua, sin despiece, con la textura de la llana. Funciona en volúmenes limpios y en paramentos grandes, donde el material se ve de lejos y la luz rasante marca la textura.
Lo que importa en vertical es distinto de lo que importa en el suelo: el soporte (ladrillo revocado, hormigón, un revestimiento anterior) debe estar firme y sin fisuras que trabajen; los encuentros con carpinterías, vierteaguas y cubierta son los puntos por donde entra el agua y se diseñan antes de revestir. Para todas las fachadas recomendamos TECNOCEMENTO PLUS®, el sistema indicado para paramentos verticales, con el acabado FORTE PLUS®.
La lluvia no da problemas si no hay filtraciones por detrás: hay que asegurarse de que se aplica sobre una superficie preparada para exterior y de que no aflora agua.
Y sobre el sol y el color, seamos sinceros: aunque usamos pigmentos inorgánicos y productos alifáticos, el sol del arco mediterráneo tiende a virar los colores con los años; por eso aconsejamos tonos más claros si se quiere alargar el periodo entre mantenimientos. En nuestra propia sede, con la fachada principal a poniente, elegimos negro; a los tres años sigue sin necesitar mantenimiento.
Nuestra pauta es un mantenimiento estricto a los tres años y, como máximo, a los cinco. Ese mantenimiento es sencillo: lijar suavemente para liberar la superficie de polvo y suciedad y volver a aplicar FORTE PLUS® pigmentado al tono. Antes de decidir un color, siempre pruebas en la propia fachada.
Fachadas y volúmenes revestidos con microcemento en gris y en negro.
Piscinas
Coronación y entorno de piscina
El borde de la piscina es el sitio donde más se agradece un suelo sin juntas: no hay cantos que recojan suciedad ni piezas que se levanten. La playa de piscina se reviste en continuidad con la terraza y, si se quiere, baja por la coronación hasta el agua. Para el interior del vaso hay un sistema específico, TECNOCEMENTO POOL®, y una guía propia: microcemento en piscinas. Aquí nos quedamos fuera del agua.
Playas y coronaciones de piscina en continuidad con la terraza.
Porches y patios
Porches, patios y accesos
Un porche es un exterior a medias: cubierto del agua directa pero abierto al frío, al polvo y a la luz rasante. Es el sitio donde el microcemento luce más, porque la superficie continua se ve de cerca y no sufre tanto como un suelo a cielo abierto. Patios de casa de pueblo, pasos laterales entre la vivienda y la valla, rampas de garaje y umbrales de entrada: superficies pequeñas que ganan mucho cuando se resuelven de una pieza.
Porches, patios y accesos con pavimento continuo.
Escaleras y cocinas de exterior
Escaleras, bancos y cocinas de exterior
Lo que hace de obra el albañil, el microcemento lo convierte en mueble: una escalera exterior con las huellas y las tabicas en el mismo material, un banco corrido que sale del muro, una barra o una encimera con fregadero bajo la pérgola. Son piezas de poco metro y mucho trabajo de arista, donde se nota la mano. Para las escaleras interiores y el mobiliario tenemos una sección aparte: escaleras y elementos especiales.
Escaleras, bancos de obra y cocinas de exterior revestidos.
Fuera, el color se ve con la luz del sol, no con la de una lámpara, y eso cambia la elección. Los blancos y claros dan luz, reflejan el calor y se funden con la arquitectura mediterránea; piden un sellador que resista el amarilleo y una limpieza más atenta. Los grises son los que mejor envejecen: disimulan el polvo, aguantan las manchas de agua y hacen de fondo neutro para la madera y el verde. Los tierra y terracota dialogan con la piedra y la teja, y son la opción natural en patios de casas tradicionales.
La carta completa está en colores de microcemento. Antes de decidir, pide una muestra y mírala fuera, a la hora del día en que vas a usar la terraza.
Blancos, grises y tierras en exterior.
¿Se puede aplicar microcemento en el exterior?
¿Cuánto cuesta el metro cuadrado de microcemento exterior?
¿Resbala el microcemento exterior cuando está mojado?
¿Se puede aplicar sobre las baldosas o azulejos de una terraza existente?
¿Es posible usar microcemento en paredes exteriores?
¿Qué desventajas tiene el microcemento en exterior?
¿Estás preparando una terraza, una fachada o un patio?
Indícanos las superficies que quieres revestir, los metros aproximados, el estado del soporte y la localidad de la obra. Contacta con TECNOCEMENTO® para valorar tu proyecto o busca un aplicador homologado en tu zona. Si quieres ver más obras, están las 77 fotografías de exteriores y la portada de proyectos con microcemento.




















